Ansiedad en perros: cómo saber si tu perro la tiene y qué hacer

Ilustración de Tula, la perra de Mamá Canina, tumbada en el sofá con las orejas hacia atrás y la mirada fija en la puerta

¿Qué es la ansiedad en perros?

En resumen:

¿Qué diferencia hay entre ansiedad, miedo y estrés en perros?

¿Por qué importa no llamarlo todo ansiedad?

¿Cómo saber si mi perro tiene ansiedad?

Las 4 preguntas de Mamá Canina para reconocer la ansiedad

Para saber si un perro tiene ansiedad, conviene responder a cuatro preguntas:

¿Qué señales aparecen? En el cuerpo, en la conducta y en la rutina.
¿En qué situación? Qué estaba pasando justo antes.
¿Con qué frecuencia? Si es algo puntual o se repite.
¿Cuánto tarda en volver a la calma? Minutos, horas o casi nunca.

Cambios en la rutina

¿Qué problemas se confunden con la ansiedad en perros?

El dolor

El aburrimiento

La edad

¿Qué tipos de ansiedad hay en perros?

Ansiedad por separación

Ansiedad por ruidos

Miedo generalizado

Ansiedad en perros mayores

¿Qué causa la ansiedad en perros?

¿Qué hacer primero si tu perro tiene ansiedad?

¿Qué empeora la ansiedad de un perro?

¿Qué mitos sobre la ansiedad en perros conviene olvidar?

Preguntas frecuentes sobre la ansiedad en perros

Por el conjunto de señales y su contexto: hipervigilancia, inquietud, dificultad para relajarse, jadeo sin calor ni ejercicio, lamido repetitivo o cambios en el sueño y el apetito. Una señal suelta no basta. Si las señales se repiten en situaciones parecidas y el perro tarda en calmarse, conviene consultarlo con el veterinario.

El estrés es la respuesta del organismo ante una situación exigente y baja cuando esta termina. La ansiedad es anticipación: el perro se pone en alerta por algo que espera que ocurra, incluso sin un detonante claro, y puede mantenerse en el tiempo.

Depende de la causa y del perro. Muchos perros mejoran y aprenden a gestionarla con trabajo en positivo, rutina y, cuando el veterinario lo indica, medicación. En perros con miedos de base o un mal comienzo de vida, el objetivo realista es que la gestionen y vivan tranquilos, aunque tengan días peores.

Nada por cuenta propia: los calmantes y suplementos pueden enmascarar un dolor o interferir con otros tratamientos, y la medicación la pauta el veterinario. En casa ayudan las actividades que bajan la activación, como olfatear, lamer y masticar. El aceite esencial de lavanda difundido en el ambiente también tiene cierto respaldo: en estudios pequeños, perros de refugio y perros de viaje en coche descansaban más y ladraban menos con su olor. Se usa siempre difundido, durante poco tiempo y en una estancia de la que el perro pueda salir, nunca sobre su piel ni a su alcance, y con precaución si hay gatos en casa.

Siguiente paso recomendado

👉 Ver Modo Sabueso

Manual Merck de Veterinaria (Merck Veterinary Manual): definiciones de miedo, ansiedad y fobia
Salonen, M. et al. (2020). Prevalence, comorbidity, and breed differences in canine anxiety in 13,700 Finnish pet dogs.
Mills, D. S. et al. (2020). Pain and problem behavior in cats and dogs. Animals,
Cummings School of Veterinary Medicine (Tufts University), servicio de conducta
AVSAB (American Veterinary Society of Animal Behavior): posición sobre el castigo ·
Ibáñez, M. J. Descodificando el lenguaje canino, capítulo «Señales caninas»
ASPCA (American Society for the Prevention of Cruelty to Animals): aceites esenciales y mascotas
Wells, D. L. (2006). Aromatherapy for travel-induced excitement in dogs. JAVMA, 229(6), 964-967
Graham, L., Wells, D. L. y Hepper, P. G. (2005). The influence of olfactory stimulation on the behaviour of dogs housed in a rescue shelter. Applied Animal Behaviour Science, 91, 143-153


Contenido educativo elaborado por Mamá Canina. No sustituye la consulta veterinaria profesional. Ante cualquier duda sobre la salud o la conducta de tu perro, consulta con tu veterinario

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